Malos olores

Malos olores

Es común que al llegar a casa tras pasar varias horas fuera de ella notemos en su interior el olor más o menos fuerte de nuestra mascota. En el caso de los perros esto ocurre con mayor frecuencia, ya que su olor corporal es más intenso que el de otros animales de compañía.

Es importante saber que el olor también dependerá de la raza de la mascota y de su nivel de grasa corporal. En primer lugar, recomendamos fijarse bien en la intensidad de este olor, ya que si es más fuerte de lo habitual sería conveniente llevarlo al veterinario. En ocasiones, el olor excesivo puede ser consecuencia de alguna enfermedad y será el experto quien deberá descartarlo.

En caso de que el mal olor sea el habitual, es posible minimizarlo siguiendo unos consejos de higiene:

  1. El baño es la opción más recurrente. La frecuencia del baño depende de las necesidades del perro y de ti mismo/a, por lo que debes valorarla junto con tu veterinario/a de confianza. No obstante, sí es importante que se utilicen champús específicos para perros para que cuiden, hidraten y nutran adecuadamente su pelo y el pH de su piel.
  2. Neutralizar el olor en el hogar. Además de ventilar la casa, es importante aplicar habitualmente productos que no enmascaren el olor, sino que lo neutralicen y lo eliminen.
  3. Mantener a raya el pelo de la mascota, especialmente en el caso de los perros. El pelaje del perro puede albergar tierra, polvo y suciedad, especialmente tras largos paseos. Aplicar toallitas higiénicas sobre su manto permite limpiarlo y abrillantarlo, permitiendo acceder a zonas concretas y neutralizar esas moléculas de olor que resultan molestas. 

 

Y para seguir cuidando la salud de las mascotas, recuerda que tendrás que utilizar productos de cuidados dermatológicos desarrollados exclusivamente para ellos.