Cuidado dermatológico

Cuidado dermatológico

La piel de los perros, además de envolver su organismo, protege y aísla su cuerpo, por lo que es fundamental mantenerla saludable.

Esquema de la piel de un perro:

La piel de los perros está formada por dos capas: una superficial, en la que encontramos la capa lipídica; y otra, más profunda, donde se encuentran las glándulas, los vasos, las terminaciones nerviosas, etc.

Al igual que ocurre en los humanos, en la piel del perro se pueden detectar los síntomas de algunas enfermedades. La piel de la mayoría de razas de perros está cubierta por pelo. Aun así, hay otras partes de su cuerpo donde la piel tiene otras características:

  • Las almohadillas plantares tienen una superficie rugosa y la piel es muy gruesa para resistir las agresiones externas.
  • La trufa es la unión de la piel y la mucosa nasal. Para poder captar mejor los olores, esta zona debe estar fría y húmeda.
  • El pelo de los perros es muy similar al de las personas en cuanto a su desarrollo. Se distinguen dos tipos de pelo, sea de raza de pelo largo o corto: el subpelo, que es corto y lanoso y, cobertura, que es más largo y duro.

Para lograr una piel lo más saludable posible en el perro, es necesario establecer unos cuidados básicos:

 

El baño

Es fundamental bañar al perro con productos desarrollados específicamente especialmente para él.

Los perros casi no poseen glándulas sudoríparas. Lo que sí tienen son glándulas sebáceas que se encargan de fabricar y regular la grasa de la piel, lo que se conoce como capa lipídica. Por lo tanto, el champú que se utilice en el perro no debe dañar su capa lipídica. El veterinario puede recomendar cuál es el más apropiado.

¿Con qué frecuencia se puede bañar a un perro?

La frecuencia debe venir marcada por las necesidades del animal y también las de sus propietarios. 

Es necesario diferenciar entre dos tipos de baños:

  • Los baños higiénicos, para la higiene de la piel y el pelo del animal. Estos baños son determinantes para establecer la frecuencia del baño, la raza del animal, su hábitat y el propietario.
  • Los baños terapéuticos, para favorecer la recuperación de la piel cuando un animal padece una enfermedad dermatológica. Los baños terapéuticos deben ser prescritos por el veterinario.

A tener en cuenta:

  1. Deben utilizarse champús adaptados a la piel del animal que cuiden, hidraten y nutran la piel y el pelo. Estos champús aseguran la hidratación de la piel, su reestructuración y la recuperación de la capa lipídica superficial.
  2. El agua para el baño debe ser templada. El agua fría podría ser perjudicial para su salud y podría no tener un efecto limpieza adecuado.
  3. Aclarar el champú completamente es fundamental
  4. Hay que secar bien al can si no estamos en verano. Para eliminar al máximo la humedad, podemos hacerlo con toallas. Si se usa un secador, que sea con aire frío.

Cada uno debe valorar junto con su veterinario cada cuánto bañar a su perro en función de donde viva, de su tamaño, de la densidad de su pelo y de sus hábitos de vida.

 

El cepillado

Además de estrechar vínculos con el propietario, cepillar al perro ayuda a extraer los pelos muertos, la tierra y el polvo que se acumulan en el pelaje y a desenredar los nudos que pudiera haber.
En caso de un perro de raza de pelo corto, el cepillado no es indispensable, pero se notará una mejora en su pelaje si lo hacemos. Lo recomendable es de dos a tres veces por semana.
En las razas de pelo medio o rizado, deberán ser cepillados más a menudo. Y en el caso de las razas de pelo largo, se recomienda hacerlo diariamente.

En el mercado existen muchos productos específicos para cuidar de la higiene de los perros.